domingo, octubre 08, 2006

¿Por que aumentan las tasas de fracaso y de abandono de estudios en las experiencias piloto en las que la adaptación al sistema ECTS es disfuncional?

Aunque en varios análisis oficiales de experiencias piloto de adaptación a ECTS se señala como principal causa del fracaso la falta de preparación de los estudiantes para afrontar este método de enseñanza la verdad (extraoficial) es muy distinta. La falta de preparación del profesorado para plantear y conducir un método activo es clave en el fracaso de las experiencias piloto.

En primer lugar los profesores exigen a los alumnos demandas de carga de trabajo muy difíciles de cumplir y que no suelen producir beneficios formativos claros. Estas demandas abusivas e inadecuadas provocan quejas generalizadas y numerosas peticiones de cambio de estudios a otras titulaciones que mantienen el sistema tradicional.

La triste realidad es que los profesores desconocen la carga ECTS real de las tareas que exigen y la desconocen por que en la mayoría de los casos no han estudiado previamente cuanto tiempo tardan sus alumnos en realizarlas. También y por el mismo motivo carecen de información sobre la utilidad formativa que para los alumnos han tenido las tareas encomendadas.

Varios estudios demuestran que cuando los profesores "estiman" el tiempo que lleva una tarea sin medirlo casi siempre se equivocan a la baja, subestimando la carga real de las tareas que imponen. Cuando la experiencia piloto implica un curso completo y no se han realizado estudios previos de carga ECTS en cada una de las asignaturas implicadas (como desgraciadamente ocurre con frecuencia) la sobrecarga de demanda se produce simultáneamente en todas ellas. El alumno ahogado por un sistema que le exige demandas imposibles de cumplir y de más que dudosa utilidad formativa pronto se plantea el reorientar sus estudios hacia otra titulación.

Por ello es necesario que los profesores reciban formación en aprendizaje activo, lo pongan en práctica y conozcan el coste ECTS y la utilidad formativa de la tareas planteadas. Para lograr adaptaciones exitosas al nuevo sistema es imprescindible que las experiencias piloto se realicen primero con tareas aisladas en asignaturas concretas antes de abordar cambios simultáneos en todas la asignaturas de un curso. Las malas experiencias enseñan que en ese caso el fracaso es un suceso seguro.

Solo espero que por el bien de nuestra universidad estas malas experiencias no sean ignoradas y silenciadas como se ha hecho hasta ahora y sirvan de apoyo al mejor juicio de nuestros dirigentes universitarios a la hora de planificar las futuras adaptaciones de titulaciones al sistema ECTS.